Esto es un aviso para que no te encasilles en la clásica frase “el negro disimula”; por qué te digo esto, porque muchas veces queremos estar ocultando al espejo lo que “no nos gusta” de nosotros y entonces es una constante forma de escondernos y perder de vista que el objetivo de producir nuestra imagen es poseer una presencia sólida.
Si bien hay prendas que disimulan el volumen de nuestra silueta, no deberíamos enfocarnos en eso. Así que hoy te invito a cambiar el chip con este ejercicio.
Pónte frente al espejo y obsérvate (no sólo te mires), date cuenta de cada detalle de tu cuerpo e identifica aquello que TE ENCAAAAANTA y yo sé que es un ejercicio fuerte y complicado, porque es muy común identificar nuestros defectos, pero esta ocasión hagámoslo distinto.
Ahora que hemos identificado eso que nos gusta de nuestra silueta, entonces el siguiente paso es elegir prendas que favorezcan esa zona y en este punto olvídate de tu tipo de cuerpo, porque si tienes caderas pronunciadas no deberías disimularlas si te fascinan, o bien, si te gusta mucho la línea de tus hombros entonces destaquémosla aún cuando esté muy presente y marcada.
Y sí, siempre se busca la armonía visual, pero sinceramente es mejor acentuar aquello que nos gusta ver de nosotros a sólo seguir reglas que “compensen” proporciones. Ya que nos sintamos en comodidad con esto, podremos explorar otras herramientas y fórmulas para armonizar mejor, pero primero fascínate de verte al espejo.
Todo esto para que tu forma de llegar a cualquier sitio sea con confianza y seguridad por cómo lanzas ese primer mensaje con tu vestimenta, porque recordemos que la primera impresión habla mucho de quiénes somos, entonces apostemos por dejar huella.
Recuerda que tu imagen es un reflejo de ti, entonces comencemos por vestir en positivo. ¿A qué me refiero con esto? A abrazar cada pequeño detalle de nuestro cuerpo y elegir outfits que resalten esas zonas que nos gustan mucho, porque todo eso permea en tu forma de estar, tu ánimo, inclusive en tu comunicación verbal y lenguaje corporal.
Así que anímate a explorar este ejercicio y veamos cómo nos va. Si te cuesta trabajo encontrar las prendas para favorecer, entonces acércate a una Asesoría de Imagen donde te explique cuáles son las piezas top de tu armario y cómo acentuar lo que amas de ti.
¡Nos vemos en otro post!